jueves, 14 de enero de 2016

Twist of Fate capítulo 1 "Primer encuentro"








"Primer encuentro"

Como todos los días se encontraba en la cafetería de la universidad sentado en la misma mesa de siempre observando muy cauteloso al chico que le robaba el sueño. Sentarse en el mismo sitio a observar a aquel chico que le sacaba suspiros, se había convertido en su rutina diaria.

Kibum era estudiante de diseño y apenas con 21 años de edad había logrado obtener un gran reconocimiento en su carrera. Siempre se destacaba en las exposiciones por ser un real icono de la moda. Él era todo un amante de la moda y gracias a ello se había hecho de una gran popularidad en la universidad y tanto chicas como chicos le rondaban. Pero Kibum sólo tenía ojos para una sola persona, hace ya algún tiempo había puesto sus ojos en un chico muy distinto a él, por el contrario de Kibum, Jong estudiaba música y era mas bien callado y siempre frecuentaba a la misma gente, no acostumbraba a hacerse notar aunque había ganado varios premios por composiciones y concursos de canto en la universidad.

Todos los días Kibum acudía a la cafetería con el mismo fin, Observar a Jonghyun. Le gustaba su forma de sonreír, la forma en que movía sus manos mientras hablaba. Si, hasta su forma de pestañar lo maravillaba. Para Kibum era todo un privilegio admirar desde tan cerca a Jonghyun, aunque también se cuestionaba el por qué aún no se atrevía a hablarle. Llevaba más de 3 meses con aquella rutina y no podía entender por qué cuando por fin se decidía a hablarle su cuerpo se tensaba y sus manos comenzaban a sudar. Sin duda le gustaba ese chico, pero de lo que no se había dado cuenta aún es que ya todo estaba pasando de ser un simple gusto a ser un sentimiento más profundo.

Los días pasaban y Kibum nada que avanzaba con su plan de poder si quiera darle el saludo a Jong y esto se estaba transformando en un problema serio, deseaba poder escuchar su voz de cerca, tal vez poder tocar su piel en un simple estrechón de manos o simplemente ver su sonrisa al expresar un hola.

Ese día, ya el segundo de la semana.Día martes. Las cosas cambiaron y no por que Kibum lo haya decidido, si no que el destino le tenía preparada una gran sorpresa.

Kibum llegó muy temprano por la mañana a la universidad,tenía una prueba muy importante y necesitaba repasar los contenidos; la mañana se le hizo eterna apenas eran las 10 y aún debía esperar una hora más para rendir el examen que tanto lo preocupaba, se dirigió directamente a la cafetería por un café y no cualquier café sino que su preferido, un americano. Con el café en una mano y en la otra sus apuntes, emprendió el camino de regreso a su aula de clases, pero al estar muy concentrado en sus apuntes provocóque chocara y derramara el caliente café sobre un chico que venía entrando al lugar.

—¡Aaaash! ¿Por qué no te fijas por dónde andas? ¡Imbécil!—reclamó el chico al verse bañado en café.

—¡Perdón, es que no te vi!—dijo Kibum apenado y tratando de ayudarlo.

En ese momento el chico afectado alzó la vista y para sorpresa de Kibum se trataba de nada más y nada menos que de Jonghyun.El chico de sus sueños.

—Deberías fijarte por donde caminas—habló Jonghyun más calmado.

—Tienes razón, soy un tonto, si quieres puedo comprarte una camisa nueva —Dijo Kibumcon nerviosismo.

—Creo que antes de preocuparte por mi camisa deberías pensar en si mi cuerpo se quemó o algo así. ¿No crees?—habló Jong un poco desconcertado.

—Sí, si claro. ¿Quieres que te lleve a la enfermería?, ¿o quieres ir al hospital?, puedo llevarte ahora mismo.—Kibum estaba muy nervioso y no pensaba mucho en la situación, la emoción de estar hablando con Jonghyun era mayor.

—La verdad no me pasó nada, igual te agradecería si pudieras llevarme a casa, no me gustaría tomar el autobús con mi ropa en este estado — Jonghyun estaba verdaderamente avergonzado.

Con toda la emoción encima, Kibum olvidó todo lo de su prueba y aceptó encantado en llevar a Jong a casa, ahora no sólo había hablado con él sino que también sabría donde vivía.

—¡Perfecto! Te llevaré a casa cuando tú lo dispongas.—Dijo Kibum animado.

—Quiero ir a casa ahora mismo—dijo Jonghyun señalando la salida de la cafetería.

La reacción de Kibum fue instantánea, ambos se dirigieron al estacionamiento donde estaba aparcado el auto del futuro diseñador. Aunque el transcurso de la cafetería al estacionamiento no fuese tan largo para Kibum fue eterno, no podía evitar el mirar la camisa mojada sobre el pecho marcado de Jong, ya que esto se podía ver a simple vista. Jonghyun era un chico bien formado que disfrutaba hacer ejercicios para mantenerse en buen estado. Cuando por fin llegaron Kibum señaló su auto y muy atentamente abrió la puerta para que Jong entrara en el lado del copiloto.

Cuando ya ambos estaban en el auto, Kibum le señaló para que pusiera el cinturón de seguridad y le indicó el GPS para que apuntara su dirección y así fuera más fácil llegar.Cuando el auto se puso en marcha, un muy animado Jonghyun comenzó la plática.

—Lamento haberte tratado mal, cuando ocurrió el accidente del café, la verdad no suelo tratar mal a las personas.—Dijo Jonghyun apenado.

—No te preocupes, entiendo que fue por la situación —Kibum por primera vez le sonrió al chico de sus sueños.

—Creo que me agradas, pero aún no me has dicho tu nombre —Jonghyun realmente se sentía bien conversando con Kibum.

—Me llamo Kibum, pero todos me llaman Key—respondía un poco más tranquilo.

—¡Aaah! Ya entiendo eres tu al chico que llaman “todopoderoso Key”—dijo Jonghyun sonriendo.

—¡Así que has escuchado hablar de mi! Eso es bueno—ambos rieron a carcajadas.

—¿Y no me preguntarás mi nombre?—añadió Jonghyun animado.

—¿Cuál es tu nombre?—dijo Key simulando no saberlo.

—Mi nombre es Jonghyun, pero puedes llamarme Jong.—Ambos volvieron a reír.

Los dos chicos iban muy sumidos en la amistosa charla que habían entablado, Jong animadamente le hacia preguntas al rubio y Key contestaba sin titubear. Ya casi llegaban a la casa de Jong, sólo estaban a unos cuantos minutos cuando un auto que venia en dirección opuesta no respetó la luz roja y fue a dar contra el carro de Key, el golpe en si no fue muy fuerte como para que salieran lastimados, pero ambos se preocuparon mucho y salieron inmediatamente del auto para comprobar el daño y si la persona del otro coche estaba bien.

Desde el otro auto bajó un chico que no aparentaba tener más de 18 años, cabello rojizo y muy delgado.

—¿Se encuentran bien? Aaaash soy un idiota.—El chiquillo hablaba casi llorando.

—Sí, ambos estamos bien, pero debes fijarte como conduces niño podrías causar un accidente más grave—añadió Key seriamente.

—Sí, es que venía descuidado, pero no se preocupen me haré cargo de los daños. Pueden darme sus datos para ponernos de acuerdo y así compensarlos—el chico al parecer tenia prisa.

—Claro,toma aquí tienes mi nombre es Kim Kibum y ahí están mis datos, igual podrías darme tu número por cualquier cosa.— Le dijo Key como una persona muy madura

—Claro, me llamo Lee Taemin —dijo el chico apuntando en un papel sus datos para dárselos al rubio.

—Entonces esperare tu llamada y si no me llamas, te acosaré yo con llamadas. —Key parecía muy amenazante, pero finalizó la oración con una sonrisa la que cambió completamente su imagen.

—Está bien, me pondré en contacto lo antes posible, ahora debo irme, tengo un poco de prisa—Taemin se apresuró a subir a su auto para continuar su camino.

Key y jong subieron otra vez en su auto y continuaron el recorrido hasta que llegaron a casa de Jong. Cuando Key estacionó frente a la casa que Jong le indicaba hubo un silencio incomodo el cual fue interrumpido por el músico.

—Bueno, gracias por traerme a casa—Jong desabrochó el cinturón para salir del auto.

—No lo agradezcas, es lo menos que puedo hacer por derramar el café sobre tu ropa— le recordó Key apenado.

—Uhm, ni me lo recuerdes mira que lo pienso y me vuelve la rabia—dijo Jong.

—¿Entonces dime que puedo hacer para que esa rabia ya no vuelva?, de verdad me agradas y no quiero que por un accidente te lleves una mala impresión de mí.—Key quería morir, no quería que todo lo que había pasado quedara así, el quería seguir frecuentándolo.

—Uhmm no sé, ¿debería hacer que vinieras por mi todas las mañanas?—Jong seguía bromeando.

—Está bien, dime la hora y aquí estaré.—Key hablaba muy serio.

—No, y sólo bromeaba —Jong estaba desconcertado.

—¿A las 7 está bien?—Key seguía insistente.

—¿Si?—Jong salió del auto, pero seguía desconcertado.

—Ok, a las 7 estaré por aquí, nos vemos —dijo Key poniendo en marcha el auto para volver a la universidad.

Cuando por fin cayó en cuenta de que había olvidado la prueba y que ya era tarde para presentarla, decidió ir y hablar con el profesor para ver si le daba el chance de poder rendir, pero nada opacaría su felicidad, por fin había obtenido un avance con Jong y aunque no hubiese sido lo que se imaginaba, todo apuntaba a que por lo menos podría verlo a diario hasta que Jong le pidiera que ya no fuera por él.

**

Caso JooNew:

Ese mismo día y en otra parte de la ciudad se encontraba Lee Joon, Joon era un abogado titulado de 25 años, de los cuales llevaba tres ejerciendo y cinco comprometido con Lee Jinki. Jinki era un estudiante de gastronomía y turismo que estaba a punto de titularse, amante de los dramas y de la comida sobre todo del pollo frito. Vivian juntos hace tres años. Y Joon todos los días se levantaba primero a preparar desayuno para su novio antes de ir a trabajar

Cuando Joon terminó de preparar el desayuno se dirigió a la habitación para despertar tiernamente a Jinki antes de irse a su trabajo, acomodó la bandeja con la comida sobre la mesita de noche y se acercó silenciosamente a su novio para susurrarle al oído.

—Cariño, despierta traje tu desayuno —dijo Joon tiernamente.

—No quiero, quiero dormir—Jinki hablaba de manera caprichosa.

—Despierta cariño, debes comer para luego ir a la universidad, recuerda que hoy tienes ese evento que tanto han planeado y debes estar en tus mejores condiciones —Joon hablaba muy animado.

—Buenos días amor —Jinki le saludó frotando sus ojos.

Lee Joon depósito un tierno beso sobre los labios de su hermoso novio y le acomodó la bandeja con la comida.

—Ahora que ya te veo despierto y luego de haber obtenido mí beso de buenos días, me voy al trabajo. —Joon amaba ver comer a Jinki.

—¿Cómo así? No te vayas aun, quédate un ratito más.—Jinki no dejaba de ser caprichoso.

—Sabes que no puedo amor, por lo menos hoy no. Ya tendremos el fin de semana para darnos cariños.—Dijo Joon levantándose de la cama y cogiendo su portafolio.

—Te amo, que te vaya bien. —Dijo Jinki introduciendo un bocado más en su boca.

—También te amo cariño, ten un buen día.—GritóJoon cerrando la puerta.

Jinki siguió disfrutando de la riquísima comida que su novio había preparado sólo para él. Cuando por fin terminó se fue a la ducha para luego vestirse y salir a la universidad. El día que se aprontaba apuntaba ser un gran día para él, tenía que dar todo de si para que aquel evento que tanto había planeado con sus compañeros fuera el mejor de todos los que habían realizado antes.

Al llegar a la universidad se reunió con sus compañeros para afinar y coordinar los últimos detalles, al cabo de unos minutos ya se encontraban montando y preparando la comida del banquete que servirían. Como siempre Jinki estaba a cargo del servicio de atender a la gente, ya que todos decían que él tenía un don innato para eso. Como jefe de servicio le toca vigilar que todo estuviese en orden y que las personas se sintieran a gusto y así pasó la tarde vigilando hasta el más mínimo detalle, toda la gente le agradecía y al finalizar obtuvo halagos por su buen trabajo.

Cuando todas las personas se habían retirado del salón, Jinki y sus compañeros empezaron a tomar las cosas para guardarlas. Tenían que dejar todo limpio y las cosas en su lugar correspondiente, así que comenzó a tomar las copas y a ponerlas en una bandeja para llevarlas a la cocina que se encontraba en el segundo piso para que fueran lavadas y guardadas; cuando llegó a la cocina con la segunda bandeja de copas una compañera le pidió que por favor bajara una de las cajas con platos que ya estaban empacados y había que dejarlas listas para su devolución. Jinki era muy preocupado en cuanto a su desempeño se refería, pero ese día estaba tan feliz por su trabajo que decidió poner música para que el ambiente se volviera grato y se pasara mas rápido el tiempo para volver a casa.

Jinki tomó la caja y se aproximó a bajar las escaleras cuando escucho su canción preferida “hello” de SHINee así que no se pudo contener y comenzó a cantar y también a bailar. Se sabía a la perfección esa coreografía lo que hizo que se moviera sin ninguna vergüenza, pero no se fijó que cuando llegó al coro de la canción ya iba cayendo por la escalera, si, se había enredado y tropezado con el primer escalón y fue a parar escalera abajo. Cayó de tal manera que su cuerpo rodó hasta que logró afirmarse y poder amortiguar bien la caída con su trasero. Sus compañeros preocupados llegaron a ayudarlo, Jinki se encontraba bien, por suerte no se había golpeado la cabeza, pero necesitaba ver a un doctor ya que su brazo izquierdo presentaba rasguños graves y su pierna derecha dolía mucho lo que le impidió poder ponerse de pie.

Mientras uno de los profesores amablemente lo trasladaba al hospital Jinki tomó su celular para llamar a Joon y avisarle lo que le había ocurrido. Joon estaba muy ocupado y le informó que iría por él lo antes posible, pero Jinki le dijo que no se preocupara que hablaría con Taemin su primo pequeño para que lo fuera a recoger y lo llevara a casa y que allá se veían.

Taemin era un chico bastante tímido con apenas 18 años de edad, vivía con sus abuelos, su mamá y sus dos hermanos menores. Recién había entrado a la universidad y estudiaba danza. El baile era su pasión. Y bailar como nadie más podía hacerlo, era un don innato que poseía.

Cuando Taemin llegó a recoger a Jinki lo encontró recostado sobre una camilla con uno de sus brazos vendados y una pierna enyesada.

—¿Qué te ocurrió ahora Onew? —así solían llamarlo desde pequeño en casa.

—La escalera se puso en mi camino —contestaba Onew sobándose la nuca.

—Eres tan descuidado tú y tu ”Onew Condition”, ¡debes tener más cuidado! —Taemin seguía reprochándole su descuido.

—Anda, llévame a casa, estoy muy adolorido y quiero descansar—Onew sonaba muy acongojado.

—¿EstaJoon en casa? —le preguntó Taemin preocupado.

—Creo que llegara tarde dijo que tenia mucho trabajo, por eso no vino por mí.

—Creo que tendré que esperarlo, necesito de sus servicios profesionales.—Taemin se rascaba la cabeza distraído.

—¿En que lio te metiste pequeño? —esta vez Onew sonaba muy curioso.

—Te lo contare cuando lleguemos a tu casa, así estaremos mas tranquilos para poder hablar.

Cuando llegaron al auto Onew pudo adivinar con facilidad de que se trataba más o menos el problema que Taemin cargaba. Conversaron de cosas vagas en el camino, pasaron a comprar para la cena y cuando llegaron a casa se encontraron con un preocupado y ansioso Joon esperando a su novio.

—Cariño me tenías preocupado —Joon se apresuró a ayudar a Onew a salir del auto.

—Estoy bien, sólo fue un pequeño rasguño.—Onew trataba de sonar tranquilo ya que conocía lo exagerado que podía llegar a ser su novio.

—Cariño, pero mira como quedaste. Hola Tae. —Joon recién se percataba de la presencia de Taemin —Debes ser más cuidadoso cariño —siguió hablándole a Onew.

—Hola Joon. —Tae se sentía incómodo entre la parejita feliz.

—Tan exagerado mi papacito bello —exclamó Onew muy sonriente.

Los tres se dirigieron hasta la sala para poder hablar más cómodamente ya que Onew le había dicho a Joon que Tae necesitaba hablar con él y no podía negar que estaba curioso ya que ver el auto chocado del pequeño le llamó mucho la atención e intuía que se había metido en problemas.

—Bueno Tae, dime ¿de qué querías hablar? —dijo Joon serio.

—Bueno la verdad es que he causado un pequeño problema y necesito de tus servicios profesionales—contestó el pequeño muy preocupado.

—Yo sabía que habías causado problemas —Onew reía de forma burlona.

—Cariño por Dios no te burles y deja que Taemin me cuente en qué puedo ayudarle.—Joon era muy profesional al momento de hablar de trabajo.

—Cuando iba de camino a recoger a Onew al hospital, no me di cuenta y me pase una luz roja y choqué con otro auto que venia de frente, el golpe en si no fue muy fuerte pero igual el otro auto sufrió daños y quiero queme ayudes a solucionar bien las cosas.—Taemin parecía más tranquilo después de contar lo que lo tenía preocupado.

—Ya veo, pues tendríamos que ponernos en contacto con el dueño del otro auto para evaluar los daños y llegar a un acuerdo, ¿pero tienes sus datos?—mientras Joon hablaba Taemin comenzó a buscar en sus bolsillos el papel con los datos de aquel chico.

—Aquí están sus datos —dijo entregándoselo a Joon.

—Bueno, yo me pondré en contacto con él para ver qué pasa, por lo pronto no te preocupes que todo saldrá bien.—Le dijo el mayor inspirándole confianza y seguridad.

Las cosas parecían más calmadas, Onew sentado en el sofá le indicaba a Joon y a Taemin cómo debían preparar la cena, todos parecían emocionados y hambrientos, habitualmente ellos tres compartían las comidas ya que Taemin era para Onew como su hermano pequeño.

Cuando ya estaba todo listo y por fin se dispondrían a cenar, el celular de Taemin comenzó a sonar. Al parecer el pequeño no quería contestar ya que ignoró la llamada. El móvil sonó una vez más hasta que por cansancio Taemin tomó la llamada.

—Hola. Está bien, cenaré con los chicos y me iré a casa. Pero ahora no puedo, ok, pasare por él, ¡lo sé! Y no te preocupes, hablamos luego. Te quiero, adiós.

Taemin colgó y se levanto rápido de la mesa, excusándose por no poder quedarse a comer con los ellos, pero le había surgido un problema y debía irse a casa.

—¿Tu mamá otra vez trabajará toda la noche verdad?—Onew parecía preocupado.

—Sí, debo pasar por mi hermanito a la guardería y llevarlo a casa—dijo Taemin desanimado.

—Taemin, sabes lo que pienso de eso—habló esta vez Onew un poco molesto.

—Lo sé y no te preocupes estaré bien, además en casa la abuela me ayuda con los pequeños. —Sonrió.

—Bueno, conduce con cuidado y llámame cuando llegues a casa—Onew era muy maternal con el pequeño.

—Cuídense y hablamos luego.—Taemin realmente estaba apenado, ni siquiera había alcanzado a cenar.

No muy contento Taemin se subió a su auto y condujo hasta la guardería donde cuidaban a su hermanito pequeño para que su mamá trabajara y él pudiese estudiar, ya que aunque vivían con sus abuelos ellos cada uno tenían sus actividades.

El pequeño siempre se sentía cansado y aburrido, no había tenido una adolescencia tranquila y normal. Taemin había tenido que sacrificar muchas cosas desde pequeño para ayudar con el cuidado de sus hermanos.

En su casa las cosas no eran fáciles, los constantes problemas entre su abuela y su madre, las peleas con su hermano de mediana edad lo hacían colapsar y a eso había que sumarle que recién estaba en su primer año de universidad lo que normalmente no es fácil para nadie y menos para él; todo lo que acontecía en su casa le estaba trayendo problemas con sus estudios, no tenia tiempo para estudiar, ni para practicar, todo se estaba volviendo muy complicado.

Esa misma tarde cuando llegó a casa con su pequeño hermano en brazos notó que su abuela se estaba arreglando para salir cosa que lo desmotivó por completo. Pensó que tendría ayuda para cuidar de los pequeños, pero no fue así. Su abuela iba de salida y antes de salir le entregó una pequeña lista con las cosas que debía hacer antes de que ella estuviera de regreso. Lo trataban con un esclavo, todos disponían de él como se les daba la gana y luego le reclamaban si le iba mal en los estudios.

Aún con el menor de los niños en sus brazos se fue hasta su habitación, acomodó sus cosas y se fue de vuelta a la cocina a preparar algo para que pudieran comer.

—Cariño no te preocupes por la cena, la he dejado lista.—Dijo su abuela.

Taemin no contestó y animadamente despidió a su abuela desde la cocina, cuando oyó que la puerta se cerraba fue a acostar al pequeño que dormía en sus brazos para poder cenar y comenzar con los quehaceres tanto de la casa como de la universidad. Llamó a su otro hermano y le sirvió la cena, ambos cenaron en silencio porque cada vez que se proponían hablar de algo terminaban discutiendo. Todo se debía a que Taemin tenía un padre distinto al de los dos más pequeños y esto era el principal motivo de las peleas.Últimamente la pareja había tenido muchos problemas y Taemin había tenido que interceder para defender a su madre a causa del padre de los pequeños.

Cuando terminaron de cenar Taemin se fue directo a su habitación y con pesar leyó la lista que su abuela le había dejado.

*Deje una ropa lavando cuando pare la lavadora, tiéndela.

*Hay que planchar la ropa de los niños para mañana.

*Lava la loza que utilicen, ya que luego llegan las hormigas si algo queda sucio.

*No pelees con tu hermano.

*Recuerda cambiar al bebe antes de que ocurra un accidente con su pañal.

*Alimenta a los perros y limpia sus desechos.

*Y si puedes hazle la cama a tu mamá, ya que yo no alcance a hacerla.

Esas eran las cosas que habitualmente tenía que hacer Taemin, ni siquiera tenía tiempo para salir con amigos a divertirse. Taemin no conocía la diversión. No había tenido el tiempo de conocer tampoco el amor algo con lo cual soñaba, anhelaba tener una pareja que lo mimara y estuviera con él siempre.

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